Afortunadamente para los cristianos, el castigo inflingido por los romanos para los condenados era la crucifixión. Imaginaos que la condena fuese ser sodomizado por un centurión. Hoy en dia, en las iglesias estarían adorando una imagen mas o menos como esta:
Al final, pues mejor morir en la cruz, sobre todo para efectos de marketing, que ser violado analmente hasta la muerte por una patrulla romana, más que nada porque ahora al entrar en una iglesia, en vez de santiguarse, los feligreses tendrían que hacerse un frotis anal, o algo por el estilo, digo yo, más que nada para ser consecuentes con la forma de morir del profeta, aunque bueno, a ellos nunca les ha importado demasiado ser consecuentes. Afortunadamente, los romanos….. afortunadamente.









Han dicho.....